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ZAPATOS PARA BEBÉ: PRIMEROS PASOS

BENEFICIOS DEL GATEO
marzo 4, 2021
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Ha llegado ese momento tan emocionante (y a la vez algo angustiante) en que nuestros pequeños retoños se lanzan a la gran aventura de los primeros pasos. Acto seguido, los padres corremos a las tiendas a comprar los zapatitos más bonitos, tenis, huaraches, pantuflas o incluso mocasines de bebé. Sí, seguro que son los modelitos “más cool” del mundo, pero… ¿sabemos realmente cuáles son los zapatos más adecuados para los primeros pasos de un bebé?

¿A qué edad comienzan a caminar los bebés?

Antes que nada, debemos tomar en cuenta que el desarrollo de cada bebé es diferente, y que hay muchos factores que determinarán ese gran comienzo (genética, físico, peso, estatura, estímulos…). Por tanto, nos podemos encontrar casos de bebés que comienzan a dar sus primeros pasos a los 9 meses, mientras que la mayoría de los bebés aprenden a caminar entre los 12 y los 18. Si vemos que pasados los 18 meses aún no es capaz de lograrlo, lo mejor es consultar con nuestro pediatra para recibir la orientación adecuada.

Los primeros pasitos nos regalan los momentos más tiernos y divertidos, pero ojo, no olvidemos que en casa tendremos que reforzar la seguridad del entorno. Y es que nuestros exploradores apenas se inician en el arte de caminar, sus pasitos son torpes y les falta balance: comienzan las temidas caídas y tropiezos (y esas manitas curiosas alcanzan objetos que antes no tenían en la mira).

Aquí te dejamos algunos tips para acompañarlos durante todo el proceso.

  • Anteriormente hemos hablado ya de los beneficios de gateo, donde te contamos por qué el gateo es tan importante para la motricidad fina y gruesa, pues sienta las bases que precederán a sus primeros pasos. Además, es un momento en el que conseguirán coordinación, balance y confianza en sí mismos, tan necesarios para la etapa posterior.
  • Busca tener un entorno seguro: áreas donde no pueda lastimarse, ve colocando muebles que tengan una distancia corta entre ellos para que se anime a ir de un lado a otro. Y por supuesto, ¡no le pierdas de vista ni un segundo!
  • Procura que vaya descalzo o con zapatitos que no le aprisionen el pie y que le dejen sentir las “texturas” del terreno, ideal para desarrollar la musculatura y el equilibrio.
  • Refuerza su confianza y dale seguridad celebrando cualquier logro, por pequeño que sea.
  • Potencia su interés y su curiosidad con juguetes que quiera alcanzar, con ello olvidará incluso que está andando.
  • Y recuerda, no le fuerces, cada bebé tiene sus tiempos.

Por todo lo anterior, entenderás por qué elegir un buen par de zapatitos es clave en esta etapa.

Suabs, mejores que unas pantuflas para bebé

Hace algunos años aún existía la creencia de que los zapatos rígidos eran los más adecuados para sujetar los pies de los bebés. Afortunadamente, gracias a estudios recientes, sabemos que inmovilizar los tobillos en desarrollo resulta contraproducente, pues es un área que debe quedar en libertad para poder fortalecerse y “aprender” a sujetar el cuerpo.

Aunque los Suabs están diseñados para acompañar a tu bebé desde sus primeras semanas, la etapa de los primeros pasos es especial, pues es un momento en que el pie del bebé tiene una forma muy particular, sus piecitos siguen siendo tiernos y regordetes, pero sus talones ya están más definidos, listos para sostener el cuerpo. Si atrapamos esos piecitos, cuyos huesos se están empezando a formar, dentro de un zapato duro (como una botita), imposibilitamos el trabajo del tobillo y las articulaciones, limitando su fuerza y movimiento natural. Los Suabs envuelven el pie del bebé delicadamente, pero sin dejar de protegerlo, proporcionando el máximo confort. 

¿Por qué los comparamos con unas pantuflas para bebé? Podríamos decir que los Suabs tienen esta “doble” función de zapato-pantufla: super fáciles de poner, sin velcros, sin cremalleras, ni agujetas. El pie de los bebés se cubre de un material suave, ultra cómodo, que permite un movimiento natural tanto del pie como de los deditos, casi como si estuvieran descalzos, pero sin dejar de proteger su delicada piel. La suela es ligera y antideslizante, para poder acompañar al bebé desde que se pone de pie, hasta que empieza a andar, ayudándolo a  conseguir el equilibrio balance adecuados. 

Un último consejo no menos importante, te recomendamos firmemente no usar las “herencias” de hermanos mayores, primos, etc., sobre todo en esta etapa, pues cada pie es único y por tanto tiene una forma diferente de pisar. Los zapatos toman la forma del pie, y calzados en otro pie pueden causar rozaduras, o fomentar alguna mala postura. Recuerda que están usando los primeros zapatos de su vida, ¡los que le enseñarán a dar ese primer GRAN paso!